Día Internacional De La Mujer y La Niña en Ciencia | 11 de Febrero

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El 15 de diciembre de 2015 la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 11 de febrero Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, invitando a que se organizaran actividades de educación y sensibilización pública que ayudaran a logar una mayor participación y progreso de las mujeres y las niñas en la ciencia.

CÓMO ¿ARRUINAR? UNA CENA LUJOSA CON MATEMÁTICAS

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Jesús Pineda

23/11/2017

Ilustración de Ada Peña.

Ilustración de Ada Peña.

« La filosofia è scritta in questo grandissimo libro che continuamente ci sta aperto innanzi a gli occhi (io dico l’universo), ma non si può intendere se prima non s’impara a intender la lingua, e conoscere i caratteri, ne’ quali è scritto. Egli è scritto in lingua matematica, e i caratteri sono triangoli, cerchi, ed altre figure geometriche, senza i quali mezzi è impossibile a intenderne umanamente parola; senza questi è un aggirarsi vanamente per un oscuro laberinto».

[La filosofía está escrita en un enorme libro, siempre abierto ante nuestros ojos (me refiero al universo), pero es imposible de comprender si antes no se aprende su lenguaje, a conocer los caracteres en los que está escrito. Está escrito en lenguaje matemático y sus caracteres son triángulos, círculos y otras figuras geométricas, sin las cuales se hace humanamente imposible decir palabra alguna; sin ellas se vaga dentro de un oscuro laberinto.]

Galileo Galilei, Il Saggiatore, Cap. VI

La escena es ya casi trillada: una conversación casual entre personas que han tenido el privilegio de tener cierto grado de educación formal, unos incluso con posgrados y demás títulos avanzados, el flujo del vino y la calidad de la comida sirven también como señales inequívocas del éxito económico de nuestros personajes. Estamos en presencia de los ganadores de nuestra sociedad: las clases media alta y alta, quienes guían con su poder económico y social la evolución de nuestros pueblos. Y es precisamente este poder el que hace que lo que viene a continuación sea tan preocupante.

En medio de esa conversación culta, elegante y danzando graciosamente entre múltiples idiomas, referencias históricas oscuras y gustos artísticos exquisitos ocurre lo impensable; uno de los interlocutores, dando muestra de una falta de tacto poco característica de estos ambientes, detiene de golpe el jolgorio navegando la conversación hacia la discusión de algún tema de complejidad matemática (quelle horreur!). La respuesta no se hace esperar, con un tono de orgullo ligeramente indignado alguien dice “Oh, eso de las matemáticas siempre ha sido chino para mí, pero afortunadamente esas matemáticas no importan en el mundo real”, todos ríen y asienten y la conversación continúa dejando de lado el faux pas.

Es alarmante esta costumbre de nuestras sociedades, especialmente entre aquellos cuya posición privilegiada es consecuencia de los avances realizados por quienes han dedicado su vida a la exploración del mundo de las matemáticas. Desde la antigüedad las matemáticas han sido consustanciales con la civilización: la geometría y la astronomía permitieron a unos nómadas asentarse en las rivieras del Nilo y el Éufrates, creando las primeras civilizaciones con códigos de leyes escritos que conocemos; luego griegos y romanos sentaron las bases que definen nuestra forma de ver el mundo a partir del pensamiento matemático, afirmando que nuestro mundo, como la geometría, es comprensible y racional (del latín ratio, calcular, dividir). Y así, pasando por el Quadrivium de Carlomagno, las incontables contribuciones de India y el Medio Oriente hasta llegar al mundo de Big Data de hoy, nuestras vidas transcurren en escenarios construidos de lenguaje matemático.

La tablilla de barro babilónica catalogada como Plimpton-322. Se ha calculado que fue inscrita alrededor del 1800 antes de nuestra era. Recientes estudios sugieren que es la tabla trigonométrica más antigua encontrada (según los matemáticos australianos Mansfield y Wilderberg). Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La tablilla de barro babilónica catalogada como Plimpton-322. Se ha calculado que fue inscrita alrededor del 1800 antes de nuestra era. Recientes estudios sugieren que es la tabla trigonométrica más antigua encontrada (según los matemáticos australianos Mansfield y Wilderberg). Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Pero volvamos a nuestro imaginario salón: la conversación se ha movido y ahora nuestros ilustres invitados han pasado a conversar de economía. El impacto de la crisis económica de 2008 todavía se siente en sus trabajos, chequeras, inversiones y pensiones. Su casual descarte de la matemática hace que desconozcan que una ecuación fue uno de los ingredientes fundamentales de la bonanza previa, de la debacle y de las consecuencias de la crisis que tanto les ha preocupado en la última década. Hablo aquí del modelo de Black-Scholes.

El modelo de Black-Scholes, que les valió a sus creadores el premio Nobel de economía de 1997, describe la evolución en el tiempo del precio de los instrumentos financieros que fueron fundamentales para la crisis económica de 2008. Los llamados Productos Derivados (o derivatives, en inglés) son contratos entre dos partes cuyo valor es derivado del precio de algún otro producto que no forma parte de la transacción. La ecuación describe el cambio temporal en el precio del instrumento en términos del valor del activo subyacente, el rango de valores entre los que yace el valor del activo y la tasa de interés vigente. El modelo permite calcular maneras en que un inversionista pudiera hacer contrapeso a los riesgos que asume al adquirir un instrumento cuya volatilidad podía salir de control fácilmente.

En el caso de la crisis de 2008, se crearon innumerables instrumentos financieros cuyos valores dependían de los precios de los bienes raíces adquiridos por personas en Estados Unidos y Europa. Entidades bancarias creaban tantos préstamos inmobiliarios como les era posible y los agrupaban en bonos (Mortgage Backed Securities) que luego vendían a sus fondos de inversión; dichos fondos luego creaban más instrumentos financieros cuyos valores dependían de esos bonos (Collateralized Debt Obligations) o trataban de proteger a los inversionistas del riesgo de impago inherente a los instrumentos de base (Credit Default Swaps).

Esto último era clave: el manejo del riesgo de impago de las hipotecas que servían de base a todo este ejercicio de ingeniería financiera debía estimarse con extremo cuidado, puesto que los bancos y fondos de inversión estaban endeudándose muchísimo para adquirir y producir estos instrumentos y obtener enormes ganancias por su rendimiento y por cuotas de intermediación. En algunos casos el nivel de endeudamiento fue hasta de 30 a 1, lo que significa que si apenas el 3% de las deudas de base resultaban impagas el banco o fondo de inversiones quedaría completamente insolvente. El problema era que los sofisticados modelos de riesgo estaban basados en la misma idea que hace que sea completamente imposible que una prenda one size fits all le quede a todo el mundo.

Lambert Adolphe Jacques Quetelet  (1796-1874), matemático, astrónomo, sociólogo y estadístico de origen belga. Dibujo basado en una estatua ubicada en el Palacio de las Academias en Bruselas, donde se aloja, entre otras, la Real Academia para las Ciencias y las Artes de Bélgica. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Lambert Adolphe Jacques Quetelet  (1796-1874), matemático, astrónomo, sociólogo y estadístico de origen belga. Dibujo basado en una estatua ubicada en el Palacio de las Academias en Bruselas, donde se aloja, entre otras, la Real Academia para las Ciencias y las Artes de Bélgica. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Estos modelos de riesgo eran versiones muy sofisticadas de una idea del matemático francés del siglo XIX, Adolphe Quetelet, quien tomó herramientas de cálculo astronómico de Karl Friedrich Gauss y las aplicó a una ciencia que llamó Física Social. Quetelet estudió probabilidad y estadística (entre ellas el método de mínimos cuadrados) originalmente desarrolladas para estudiar movimientos planetarios y los aplicó a las personas y sociedades. Entre algunas de las ideas que inventó Quetelet basado en sus estudios estaba la idea del “hombre promedio”, una persona cuyas características físicas y mentales estaban dadas por los valores promedios de una distribución gaussiana de las propiedades de toda la población (expresada en la famosísima Campana de Gauss o distribución normal).

Fue precisamente partiendo de distribuciones gaussianas (usadas para estudiar la distribución probabilística de fenómenos aleatorios no correlacionados) que muchos modelos matemáticos de manejo de riesgo predijeron que las probabilidades de un colapso financiero como el ocurrido en 2008 eran astronómicamente pequeñas (algunos modelos muy sofisticados afirmaban que algo así sólo podría ocurrir una vez en toda la historia del universo).

Es por esto que el colapso fue tan sorpresivo y súbito: quienes se dedicaban a modelar y manejar estos riesgos actuaron bajo fuertes incentivos económicos para olvidar que el hecho mismo de construir los instrumentos financieros generaban correlaciones y vínculos que hacían que los sistemas que estudiaban fuesen altamente no lineales. Por ello, quedaban expuestos a riesgos que por su complejidad no podían analizarse usando las herramientas empleadas por los modelos basados en sistemas no correlacionados.

Ahora nuestros compañeros de fiesta se encuentran genuinamente indignados y molestos: Cómo es posible que esos brillantes genios matemáticos no hayan visto semejantes errores, cómo es posible que los bancos hayan sido tan irresponsables, cómo es posible que la economía mundial haya colapsado cual castillo de naipes y, más importante, cómo es posible que nuestros representantes electos hayan fallado tan estrepitosamente en la prevención y el manejo de la crisis.

Y así nuestra amena conversación termina en ese tradicional puerto de llegada: la política, esa rama del conocimiento sobre la cual todos tenemos opinión y donde todos consideramos obvio que las engorrosas matemáticas no participan. Libertarios, liberales, conservadores, centristas, socialdemócratas y socialistas todos están de acuerdo, si solamente las personas correctas llegasen al poder podríamos arreglar muchos de los problemas del mundo moderno.

Nuestros comensales, ya entrados de copas y llenos de la valentía que proveen el furor de la bebida y la ignorancia matemática, se disponen a crear el mejor sistema electoral jamás concebido, convencidos de que la solución es tan obvia que sólo los incompetentes, estúpidos y corruptos políticos no logran dar con ella. A pesar de sus diferentes opiniones sobre política y economía todos llegan al acuerdo que su sistema electoral ideal debe cumplir ciertas características, a saber:

  • Si toda la población prefiere al candidato X por encima del candidato Y, pues el sistema debería asegurarse de que el candidato X le gane al candidato Y.
  • Todo candidato aceptable debe tener una oportunidad genuina de ganar, es decir, si se lanzan los candidatos W, X, Y, Z, el sistema electoral debe garantizar que todos tengan la oportunidad de ganar y que la victoria dependa solamente de los votos.
  • Si el orden de preferencia de los candidatos es X>Y>W>Z el sistema debería dar ese resultado, además si eliminamos a algún candidato (por ejemplo a Z) el orden de preferencias debería mantenerse (es decir, debería ser X>Y>W).

Kenneth Arrow (1921-2017), economista, matemático y politólogo. Imagen tomada de WIkimedia Commons.

Kenneth Arrow (1921-2017), economista, matemático y politólogo. Imagen tomada de WIkimedia Commons.

Nuestros ficticios amigos se contentan con el sistema que han ideado, convencidos de haber resuelto los problemas de la democracia contemporánea. Para su desdicha, no conocen el trabajo del economista Kenneth Arrow quien demostró que ciertamente existe un único sistema electoral que cumple todos los criterios que nuestros amigos han enumerado, pero es poco probable que sea de su agrado. El Teorema de Imposibilidad de Arrow muestra que, dadas las condiciones que enumeramos, el único sistema electoral viable es un sistema donde solamente es contado un único voto, es decir, una dictadura.

Arrow probó su teorema en su trabajo doctoral y le valió el premio Nobel de Economía en 1972. El teorema muestra que, en una situación con más de 2 opciones, es imposible construir un sistema electoral que los ordene según la preferencia del electorado y se cumplan los siguientes criterios (i) todas las preferencias de los votantes deben ser respetadas, esto es, toda opción puesta a votación debe poder ser electa; (ii) si todo el electorado prefiere una opción por encima de alguna otra, los resultados deben reflejar dicha preferencia; (iii) si una opción es preferida por encima de otra, introducir una opción adicional al conjunto no debería cambiar este hecho y (iv) que el sistema no sea una dictadura. El teorema de Arrow es todavía hoy objeto de estudio en áreas como economía, teoría de juegos y teoría de decisiones.

Los cínicos entre nuestros comensales son rápidos en apuntar la cita usualmente atribuida a Stalin: “Es completamente irrelevante quiénes votan y por quién, lo importante es quiénes cuentan los votos y cómo lo hacen”, mientras se sumergen en el sopor del nihilismo acerca de la economía y la política mundial. Sin embargo, lo importante no es realmente la imposibilidad matemática de un sistema electoral perfecto o los errores que llevaron a la crisis económica mundial más importante desde la Gran Depresión, sino cómo las matemáticas han dado forma a aspectos de nuestras vidas que, a primera vista, no pensaríamos que pertenecen al ámbito de conocimiento de las matemáticas. Las matemáticas han estado con nosotros desde el principio de la humanidad y aún hoy dan forma a nuestros destinos.

Olvidadas, detestadas o consignadas al terror por una gran parte de la población, las matemáticas siempre han sido uno de los motores fundamentales del avance de la civilización y nuestras sociedades. Quienes nos lideran y se perciben a sí mismos como cultos, sabios o educados, asumen un riesgo temible al rechazarlas o negarlas y nos hacen un flaco favor al fomentar la idea de que las matemáticas son algo a temer o que podemos olvidar sin consecuencias. Quienes lo hacen son como un hombre que se arranca los ojos mientras intenta navegar un oscuro y tortuoso laberinto.

DANZA CON ANILLOS

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Una exploración de la relación entre arte y ciencia y sobre la cultura pop inspirada en el gran final de Cassini.

Alexandra De Castro

29/9/2017

Ilustración de Ada Peña.

Ilustración de Ada Peña.

El color es independiente de la forma

Carlos Cruz-Diez

En la universidad conocí a un profesor de física que era también artista plástico, su nombre es Guillermo Chacín. Con frecuencia nos invitaba a sus exposiciones en galerías y realmente su trabajo era muy interesante. Recuerdo que alguna vez le preguntaron en una entrevista cómo conciliaba el arte con la ciencia. Él respondió que en ambas tareas crea mapas de la misma realidad.

 

Guillermo Chacín, colección privada. 

Guillermo Chacín, colección privada. 

Para Aristóteles arte y ciencia estaban en íntima relación. El arte pertenecía a las ciencias productivas relacionadas con la creación de artefactos como barcos y edificios, pero también con la agricultura, la medicina, incluso la retórica, la música, la tragedia y el drama. En contraste, consideraba a la ética y la política dentro de las ciencias prácticas y estas dos separadas de las ciencias teóricas cuyo objetivo era la búsqueda de la verdad. Después de más de dos milenios y enormes cambios en las civilizaciones, las artes y ciencias han evolucionado de sus antiguas concepciones aristotélicas. Las transformaciones sufridas nos han dejado un aparente cisma en el mundo occidental contemporáneo entre las artes y las ciencias.  

C. P. Snow lo describe muy bien en su conferencia Las dos culturas, Universidad de Cambridge, 1959. Argumenta que hay mucho más que simple especialización y que de hecho hay dos culturas separadas entre la de los «intelectuales» artistas y escritores, y la de los científicos.  Snow, quien según sus términos perteneció a ambas culturas, considera a los actores de ambos grupos de igual inteligencia y a su actividad e inquietudes de igual relevancia.

Entre otras cosas, Snow observaba el empobrecimiento intelectual del científico que muestra escaso gusto por las artes y los buenos libros y quienes además con frecuencia defienden que ese conocimiento es irrelevante. Mientras que del otro lado, del lado de los artistas o intelectuales, es aún peor pues ellos no sólo desprecian la profundidad y complejidad de las construcciones científicas sino que se sienten orgullosos de no estar enterados.

Dice Snow:

Por lo tanto, mientras el gran edificio de la física moderna crece, la mayoría de la gente inteligente en occidente tiene el mismo conocimiento científico que habría tenido su antepasado del neolítico.

 

El discurso de Snow  tenía la intención de mostrar que este alejamiento de saberes puede traer consecuencias. Aun cuando su visión de futuro estaba más ajustada a la situación política y social de la guerra fría, pudiéramos darle una lectura a su preocupación originaria en términos de los problemas actuales como la descreencia en las vacunas y en el cambio climático, entre otras que pueden llegar a generar problemas sociales muy graves.

Ernesto Sábato, quien hizo estudios de física y luego se convirtió en escritor afamado, un caso parecido al de Snow, se refiere al problema en otros términos. En su ensayo largo El escritor y sus fantasma, Sábato asume el distanciamiento entre arte y ciencia con naturalidad y toma una posición clara y vehemente en favor de las humanidades como contraposición a las ciencias.  La suya es precisamente la posición característica del intelectual que trivializa el quehacer científico y privilegia con su discurso a las artes.   

Sábato dice que le preguntan a menudo si es que él quiere volver a la humanidad premecanista (suponiendo que eso exista).

Demagógicamente se me pregunta si lo que deseo es prescindir de la heladera eléctrica. Yo digo: no, lo que yo quiero es algo mucho más modesto: es bajarla del pedestal en la que está entronizada como un grotesco diocesillo laico, para ponerla al nivel del suelo, en la cocina, donde le corresponde.  

 

El gruñido de Sábato por supuesto sigue de la sobresimplificación de la evolución del legado científico pues la heladera no es la pila de metal y plástico: es todo el empeño y conocimiento que está detrás de su construcción.

La heladera son las líneas de campo electromagnético que Faraday solo podía dibujar en su mente y cuyo origen metafísico discutió afanosamente con Maxwell; las matemáticas de Poincaré;  las genialidades de Boltzmann, su locura y suicidio;  la tiranía de segunda de ley de la termodinámica y la creatividad fecunda de Carl von Linde, su inventor.

La heladera es producto de profundo y complejo razonamiento y de cantidades enormes de imaginación e inventiva, desde que Júpiter era dios del rayo hasta que un día ese mágico cubo de metal brotó en la cocina.

Apoyar los discursos ligeros, muy comunes y característicos, como el de Ernesto Sábato contribuye al juicio popular sobre un alejamiento entre disciplinas que tal vez tienen mucho en común y más necesidad de relacionarse de lo que nos empeñamos en observar.  Más aún, este tipo de enfoque «humanista» aunque de aparente inocuidad, tiene un costo considerable en cuanto a la necesidad de establecer puentes entre ciencia y sociedad.

Un ejemplo de una opinión más optimista la obtenemos de la directora del CERN, Fabiola Gianotti, pianista y físico experimental y coordinadora de uno de las colaboraciones que anunció el descubrimiento del bosón de Higgs. Gianotti dijo en una entrevista para el periódico español El País :

Entre ciencia y arte no veo fractura, no veo diferencias, distancia… Para mí, arte y ciencia en el sentido amplio, ya sea humanística o científica, son expresiones del ser humano como ser pensante y de nuestra cultura y conocimiento. Forman parte de la misma esfera.

No es de extrañar que un científico experimental se sienta artista a ratos puesto que su trabajo es en muchos sentidos el de un creador, de un artesano.

Cromosaturación, Exposición de Carlos Cruz-Diez en la Galeries Nationales du Grand Palais, París, Francia, 2013. 

Cromosaturación, Exposición de Carlos Cruz-Diez en la Galeries Nationales du Grand Palais, París, Francia, 2013. 

Por su parte, Carlos Cruz-Diez, célebre artista plástico venezolano, gran innovador de la visión sobre el color en las artes plásticas, dice en el documental La vida en color que en un momento de crisis comprendió al arte no como instrumento para describir entornos sino como «invención pura». Cruz-Diez explica que entonces recurrió a otras formas de conocimiento: se puso a estudiar física, fisiología de la visión, filosofía, entre otros, cosa que lo llevó a «estructurarse» y aclara: «eso, combinado con experimentaciones, materializaba [en piezas de arte]»  Este es un ejemplo del uso de los saberes de la ciencia en el progreso del arte.  

 

El artista en el científico y el científico en el artista: hablan los expertos.

Convencida sobre la importancia de entender un poco más en profundidad la relación entre arte y ciencia, entrevisté a Daniel Esparza, filósofo y experto en arte, Universidad de Columbia en New York, quien amablemente nos da su opinión  sobre la complejidad de los posibles vínculos entre arte y ciencia desde la visión del artista.

El artista, siempre, es en cierto modo quien crea una idea. Y posiblemente ahí conseguimos una de las primeras diferencias entre arte y ciencia: la ciencia, se supone, revela, descubre, consigue. La ciencia, en cierto sentido, no inventa. Cuando inventa, diría el común de la gente, lo hace porque ha dado con algún sustrato de la realidad empírica que le permite, entonces, inventar. Por ejemplo, descubriendo cómo opera la gravedad, digamos, podemos inventar dispositivos que nos permitan vencerla (e inventamos cámaras antigravitatorias, aviones, drones, satélites y demás.)

El arte, se supone (o se suponía) no necesita demasiado de la disciplina del descubrimiento para hacer su trabajo.

Lo que sí es cierto es que es difícil decir que el arte contemporáneo piensa tal cosa o tal otra sobre la ciencia, así, en general. Es cierto que muchos artistas visuales contemporáneos trabajan con soportes no tradicionales (y, en ese sentido, necesitan otro tipo de conocimiento técnico que, quizá, podríamos llamar científico. Los artistas que hacen arte digital, por ejemplo, necesitan herramientas propias de un ingeniero para poder trabajar.  

Un performer, por ejemplo, puede ser sociólogo, antropólogo (que, a pesar de lo que suponga cierto paradigma positivo, son también ciencias) y dedicar su trabajo performático a, precisamente, la investigación social.

Desde luego, otros artistas ni siquiera hacen caso de la relación. La dan por sentada. No constituye una pregunta y, por estar ya asumida, plantearla parecería forzado, o quizá accesorio. Pero lo que sí creo que podemos entender como un espacio en el que artista y científico pueden tener una experiencia compartida, es en el momento del insight: hay un momento de descubrimiento, también, en el quehacer artístico que, yo diría, es idéntico al del descubrimiento científico. El “eureka event,” digamos.  Si tuviésemos que pensar en el terreno en común del artista y el científico, yo pensaría en este evento. 

Indagar a fondo esos posibles vínculos de los quehaceres y saberes puede ser más provechoso a la hora de entender cómo establecer una interacción entre los actores de las diferentes disciplinas.

NASA: una galería científica y un laboratorio de artistas

La interacción entre arte y ciencia en la NASA se originó prácticamente desde la creación de la agencia espacial en 1962. En aquellos días su administrador James Webb se dio cuenta de que el arte podía ser clave en el desarrollo saludable de la agencia.

Los primeros pasos, pintura de  Mitchell Jamieson, captura el momento en que el astronauta Gordon Cooper sale de su nave espacial después de su misión e 1963. Imagen cortesía del Museo Nacional Smithsonian del Aire y el Espacio. 

Los primeros pasos, pintura de  Mitchell Jamieson, captura el momento en que el astronauta Gordon Cooper sale de su nave espacial después de su misión e 1963. Imagen cortesía del Museo Nacional Smithsonian del Aire y el Espacio. 

La humanidad apenas comenzando a aventurarse al espacio necesita canalizar las emociones alrededor de la exploración: el entusiasmo, la incertidumbre, los sobresaltos, los fracasos, la belleza de los paisajes extraterrestres… De alguna manera había que hacer todo esto palpable y visualmente fascinante para cualquier ciudadano.

James Webb, visionario y consciente de sus retos, no fue tímido en su propósito y contrató al artista James Dean como jefe del programa y recurrió a la asesoría de H. Lester Cooke, curador y pintor de la Galería de Arte Nacional de los EE. UU. en Washington DC, decisiones que traerían provecho a la conquista del espacio como nueva frontera, humana y científica.

Con frecuencia, cuando entramos en la página de la NASA y encontramos imágenes de naves o sondas flotando en la región interplanetaria no estamos viendo una verdadera fotografía, sino representaciones artísticas. La razón es que, si bien muchas de las sondas espaciales están dotadas con cámaras para fotografiar su entorno, una foto de la sonda en sí, ya inalcanzable en el espacio exterior, es la mayoría de las veces imposible — aunque indispensable como medio para palpar la aventura de las misiones–.

Generalmente, lo que los científicos e ingenieros de las agencias espaciales ven en comunicación con las naves son miles de números en tablas y gráficas con líneas y curvas que recorren las pantallas de sus computadores. En esos formatos se traduce la información, en primera aproximación, que llega del espacio a la Tierra. Y aunque todo eso es tremendamente significativo para el experto y causa asombro y emoción en los científicos de la sala de operaciones, sin duda la concepción artística representativa de lo que imaginamos que ocurre según los nuevos datos complementa la sensación de satisfacción por los hallazgos.
 


Voyager 1 en el espacio interplanetario. Representación artística.

Voyager 1 en el espacio interplanetario. Representación artística.


Controladores de la misión Cassini reciben señales de la nave.

Controladores de la misión Cassini reciben señales de la nave.

El Pálido Punto Azul. Imagen de la Tierra tomada desde el Voyager 1 desde una distancia de 6000 millones de kilómetros.

El Pálido Punto Azul. Imagen de la Tierra tomada desde el Voyager 1 desde una distancia de 6000 millones de kilómetros.

 

Por otro lado, la mayoría de las cámaras fotográficas en las sondas aunque de alta sofisticación se diseñan según las exigencias de ahorro en espacio, peso y energía. De modo que en muchas ocasiones las imágenes brutas son de baja resolución, pocos colores y estrecho campo visual. De allí que no solo por razones estéticas sino que incluso para obtener provecho científico es necesario procesarlas. Además, hay un retraso entre la tecnología al momento del lanzamiento y aquella al momento de culminación de la misión por las diferencias de escala entre el viaje espacial (grandes distancias) y el avance de la tecnología.

 

Seleccionar las imágenes, hacer con ellas una composición, colorearlas y llevarlas a alta resolución también es un trabajo en muchos sentidos artístico.  

 

Cultura pop e imaginario artístico inspirado en Cassini

 

Tras 20 años de servicios a la humanidad, Cassini nos legó vasto y profundo conocimiento y una galería de imágenes impresionantes.

Cassini nos transmitió la emoción de lograr la cercanía inédita al sistema saturniano, de husmear entre las lunas: espiar sus ritmos, revelar sus caras, conocer su constitución.  Nos asombró con el primer descenso de un objeto construido por el hombre al soltar a la sonda Huygens sobre en la superficie de una luna de Saturno. Durante su sobrevuelo y aterrizaje en Titán, Huygens hizo una buena cantidad de increíbles imágenes y con ellas nos desveló toda una compleja geología con montañas, valles, ríos, lagos y océanos; además de descubrirlo como un posible mundo prebiótico. Además, quedamos maravillados con los grandes océanos, casquetes de hielo y la actividad hidrotermal de Encélado.

Durante su gran final, nuevas propiedades de los anillos de Saturno emergieron después de que Cassini ejecutara una danza armoniosa entre los anillos durante las 22 órbitas, llenándonos de imágenes desde perspectivas y texturas nunca antes vistas.


Titán pasa frente a Saturno. Cámara granangular a bordo de Cassini.

Titán pasa frente a Saturno. Cámara granangular a bordo de Cassini.


Textura de los anillos de Saturno. Cassini Gran Finale.

Textura de los anillos de Saturno. Cassini Gran Finale.

 

La belleza de la misión y el drama de su desenlace, desvaneciéndose para siempre en la densa atmósfera de Saturno, inspiró la creación de pinturas y afiches que combinan la emoción de la exploración con la cultura pop.

Una galería de afiches muy peculiares atestiguan la necesidad de transmitir la emoción del gran final de Cassini a través del arte.     

Desvelando el Mito.

Este póster fue creado en el 2001 por ocho estudiantes de la academia de arte del este de Los Ángeles. La escena es una amalgama de imágenes mitológicas de Saturno, dios romano de la agricultura y de las estaciones, con paisajes de la exploración espacial. Los autores del afiche son: Ulysses Garcia, Gabriel Estrada, Abel Gonzales, Daniel Gonzales, Octavio Gonzales, Francisco Vasquez, Juan Solis, and Rebeca Robles.

Crédito: NASA/Jet Propulsion Laboratory-Caltech

Crédito: NASA/Jet Propulsion Laboratory-Caltech

Visión del futuro: Tour a Saturno

Los siguientes tres afiches crean una ilusión de futuro para posibles turistas según lo que hemos aprendido sobre el sistema saturniano durante las misiones desde el Voyager hasta Cassini-Huygens.  De izquierda a derecha: A–Titán: Pasea sobre las mareas a través de la garganta del Kraken. Kraken es el nombre con el que fue bautizado uno de los lagos de metano descubiertos en Titán. B– Encélado: Hogar del frío fiel.  C–El Gran Tour.


Crédito: NASA/JPL-Caltech. A

Crédito: NASA/JPL-Caltech. A


B

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C

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Cassini Whoosh!

Los científicos de la NASA se prepararon para apuntar la antena de Cassini hacia la Tierra para así poder recibir todos los datos científicos posibles hasta el último aliento de la nave. Esta última maniobra recordó al famoso cuadro de Roy Lichtenstein titulado “Whaam!”


Crédito: NASA/Jet Propulsion Laboratory-Caltech

Crédito: NASA/Jet Propulsion Laboratory-Caltech


Whaam, Roy Litchenstein, 1963.

Whaam, Roy Litchenstein, 1963.

El Clásico o Cassini Retro

Cassini cumplió 20 años de viaje espacial, de modo que sus equipos no son modernos, aunque muy sofisticados, la nave es entonces una especie de un clásico de los años noventa.  Esto trajo recuerdos de un anuncio de Corvette  titulado: ’70 Corvette. What else.


Crédito: NASA/Jet Propulsion Laboratory-Caltech

Crédito: NASA/Jet Propulsion Laboratory-Caltech


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La canción del cisne

El gran final de Cassini necesitaba ser anunciado como lo que es: un gran evento con enorme significado. Todos estuvimos atentos como espectadores de un concierto. Así este cartel-anuncio se inspiró en la presentación de Led Zeppelin en el estadio de Chicago en 1973.  En la figura central, Cassini en vez de los músicos y los símbolos abajo representan a los cuatro planetas visitados por la sonda: Tierra, Venus, Júpiter y Saturno.


Crédito: NASA/Jet Propulsion Laboratory-Caltech

Crédito: NASA/Jet Propulsion Laboratory-Caltech


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En general la ciencia puede conmover a quien sigue sus avances y esa emoción, hemos visto en el ejemplo de la NASA, está clamando por ser sublimada en expresiones artísticas. Y es que la agencia espacial, como pocos centros de investigación y desarrollo, ha logrado despertar el interés ciudadano en la exploración del espacio. El propósito de establecer una relación va más allá de la complementación: se presenta como una base natural para fundar el enlace ciencia y sociedad.

LA AGRICULTURA DEL CONOCIMIENTO

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Diógenes Infante Herrera

21/9/2017

Ilustración de Ada Peña

Ilustración de Ada Peña

La Biotecnología Aplicada a la Producción Agrícola

A la memoria de Elizabeth Gámez Bolívar

 

Y conoció Adán a su esposa Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín, y dijo: He adquirido varón por voluntad de Jehová. Y después dio a luz a su hermano Abel. Y fue Abel pastor de ovejas. Y Caín fue labrador de la tierra.

Génesis, Capítulo 4

 

Los Orígenes

Los inventos más importantes en toda la historia de la humanidad fueron la utilización del fuego y la agricultura.

La utilización del fuego permitió a nuestros antepasados cocer los alimentos, con lo que la capacidad de asimilar la comida aumentó enormemente.  De esta forma nuestros ancestros fueron más eficientes en el aprovechamiento de lo que consumían y pudieron dedicar parte del tiempo a otras acciones, como desarrollar otras herramientas, vestimentas y actividades culturales. Hay que destacar que el cambio en el patrón de alimentación fue fundamental para que unos monos que vivían en árboles y se alimentaban de frutas fueran desarrollando un cerebro mucho más grande y poderoso, que los fue dotando de muchas habilidades. Nuestro cerebro consume 25% de la energía utilizada por nuestro cuerpo.

La invención de la agricultura permitió obtener nuestra alimentación de una manera segura y abundante, así nuestros antepasados ya no tenían que dedicarse a la caza y a la recolección de manera sistemática.  Este cambio permitió el establecimiento de asentamientos permanentes y la división del trabajo, con lo cual empezamos a tener civilización tal como la conocemos.

El fuego nos hizo humanos y la agricultura nos civilizó.

Una reacción química que está al comienzo de todo

El agua y el dióxido de carbono  ( CO2 )  no reaccionan de manera natural, esa reacción química tiene una barrera energética que impide su realización.  La prueba es una botella de agua gasificada; la podemos dejar todo el tiempo que queramos y el agua y el CO2 nunca van a reaccionar.  Sin embargo, unos bichitos aprendieron hace muchísimos años a utilizar la energía del sol para realizar esa reacción química, otrora imposible:

La fotosíntesis utiliza la energía solar para producir azúcar y oxígeno a partir de agua y dióxido de carbono.

La fotosíntesis utiliza la energía solar para producir azúcar y oxígeno a partir de agua y dióxido de carbono.

Es decir, la fotosíntesis utiliza la energía solar para producir azúcar a partir del agua y del dióxido de carbono, además genera el oxígeno que respiramos.  Todo lo demás viene después.  Por ejemplo, el petróleo es la fotosíntesis de hace millones de años, convertida en hidrocarburos, compuestos de carbono de largas cadenas, donde queda almacenada esa energía.

No todas las plantas tienen el mismo tipo de fotosíntesis, existen básicamente tres tipos según el intermediario en el que se fija el CO2: la C3, la C4 y la CAM.  En la fotosíntesis C3 se fija mediante un intermediario de 3 carbonos, en la C4 son 4 carbonos y en las CAM la absorción del CO2 se realiza de noche y la fotosíntesis de día. Hay más diferencias entre estos tipos de fotosíntesis, pero no vienen al caso. La fotosíntesis C4 es un 33% más eficiente que la C3 y es mucho más eficiente que la CAM. La CAM es fundamentalmente una adaptación de las plantas que viven en ambientes extremos, como los desiertos, ya que permite ahorrar agua. Son plantas CAM los cactus, los agaves y Furcraea.  Una planta C4 es el maíz, que tiene una altísima productividad por hectárea comparada con plantas C3 como el arroz y el trigo. Investigaciones actuales están buscando introducir la fotosíntesis C4 en el arroz, que daría como resultado una mayor productividad de este cereal, ya que aprovecharía mejor la luz solar.  Los retos son grandes para esto.

 

De Caín y Abel al Siglo XXI

Durante buena parte de nuestra historia hubo una mayor proporción de seres humanos que vivía en el campo que la gente que vivía en las ciudades; los del campo son en general dedicados a la agricultura y a la ganadería.  Sin embargo, hace unos pocos años esta relación cambió y hoy en día hay más gente que vive en las ciudades que gente que vive en el campo a nivel mundial. Esto quiere decir que la proporción de seres humanos que produce la comida es menor que la proporción de seres humanos que consume alimentos. Esto tiene varias consecuencias, una de las cuales es que necesitamos ser mucho más eficientes en la producción de alimentos para poder compensar con este desbalance. También está el hecho de que la superficie destinada a la agricultura es finita, mientras que la población crece exponencialmente.

Por otra parte, desde el comienzo de la agricultura esta ha tenido un enorme impacto en el ambiente, ya que ha implicado la deforestación de las selvas y bosques, la erosión de los suelos, la substitución de la diversidad biológica por monocultivos, lo cual tiene grandes impactos en todos los ecosistemas del planeta.

Durante el siglo pasado la agricultura estuvo basada en el uso intensivo de productos agroquímicos que aumentaron el rendimiento de esta actividad de una manera exponencial, pero con consecuencias nocivas al ambiente y la salud humana.

Por lo tanto, es necesario aminorar impacto negativo de la agricultura, lo que hace necesario cambios importantes y profundos en la manera como se elabora nuestra comida. Esto implica la utilización de nuevas tecnologías para producir más y de modo más eficiente. Es decir, se requiere implementar nuevas formas de cultivar las plantas para la agricultura.

El nuevo concepto es el de considerar la agricultura como un ecosistema que es manejado por el hombre, tomando en cuenta todos sus componentes, comenzando por el suelo, los otros componentes son plantas que tienen un mejor desempeño y microorganismos que al interactuar con los cultivos les aportan beneficios y actúan como mecanismos de defensa contra el ataque de patógenos.  

Para las plantas existen tres factores que son preponderantes: la genética, el clima y las condiciones de siembra. Controlar estas tres características en un ambiente que puede ser cerrado, donde las condiciones de cultivo, iluminación, alimentación y ambiente son monitoreadas constantemente, hace surgir un nuevo concepto, la biofábrica.  Una biofábrica puede servir para producir las plantas que luego son utilizadas para las plantaciones agrícolas o para elaborar directamente los productos que van al consumidor.  La biofábrica puede estar ubicada incluso dentro de la ciudad y ser manejada por robots.

Lo que no es igual no es trampa

Muchas de las plantas que utilizamos para nuestra alimentación, o para productos industriales, se propagan de manera asexual, agámica, utilizando estacas, estolones o hijuelos (rizomas).  Este sistema reproductivo fue considerado durante muchos años que producía clones, es decir plantas que eran genéticamente idénticas a la planta madre.  Esta característica se asumió justificando que la reproducción sexual genera diversidad y la asexual no. Sin embargo, esto nunca fue demostrado, se estableció, y todavía se tiene, como una verdad absoluta. Hasta que llegó la biología molecular a estudiar el asunto.

Existen una multitud de huellas genéticas en el ADN que funcionan como huellas dactilares, pero a nivel molecular. Estas huellas o marcadores moleculares generan mucha información. Uno de estos marcadores son los AFLP, por Amplification Fragment Length Polimorphism, o polimorfismo del largo de los fragmentos amplificados. Estos marcadores, muy populares hace algunos años, generan una gran cantidad de bandas de ADN que forman un patrón, bandas que eventualmente se pueden correlacionar con alguna característica. Sin embargo, en una utilización básica, nos permiten realizar estudios de diversidad genética, es decir comparando los patrones de bandas podemos saber cuán parecidos, o emparentados, son dos organismos. Mientras más relacionados, más bandas comunes deben tener. Por lo tanto, si la reproducción asexual genera clones, estos tienen que tener los patrones de bandas de AFLP idénticos.

El Henequén

El henequén (Agave fourcroydes) es un agave que se siembra por su fibra en México y Cuba, es una planta pentaploide, es decir con 5 juegos de cromosomas, que produce flores y semillas que no son viables, producto de ese número impar de cromosomas.  Es por eso que el henequén en las plantaciones se propaga fundamentalmente mediante rizomas o hijuelos, tallos subterráneos de los cuales emerge una nueva planta, asociada a la planta madre.

Cuando hicimos un estudio de diversidad genética en el henequén, utilizando los marcadores AFLP, nos encontramos con la gran sorpresa de que al comparar los patrones de plantas madres y plantas hijas derivadas de rizomas, los patrones eran distintos, cuando debían ser iguales. Mi primera impresión fue que algo había debido andar mal, ya que la teoría decía que los patrones tenían que ser iguales.  Sin embargo, repetí el experimento teniendo cuidado en todos los pasos y utilicé como control desarrollar varias veces los marcadores con la misma muestra, con lo cual descartaba que fuera un artefacto producto del mal uso de la técnica. Pudimos entonces comprobar que los patrones de AFLP eran diferentes entre plantas madres y plantas hijas, sin embargo, eran idénticos en el caso de la misma muestra.  Esto nos permitió demostrar que se introduce diversidad genética durante la reproducción asexual.

Este descubrimiento nos permitió realizar un proceso de selección entre plantas de una población propagada clonalmente, donde demostramos que las plantas hijas conservaban las características superiores de las plantas madres, además de patrones de AFLP similares y finalmente pudimos desarrollar un proceso de mejoramiento genético para plantas propagadas asexualmente.

A.-Patrones de AFLP desarrollados a partir de 5 muestras de ADN de la misma planta. Cada grupo de bandas corresponde a una combinación específica de AFLP. Son 4 combinaciones en total.

A.-Patrones de AFLP desarrollados a partir de 5 muestras de ADN de la misma planta. Cada grupo de bandas corresponde a una combinación específica de AFLP. Son 4 combinaciones en total.

B.-Patrones de AFLP desarrollados a partir de ADN de la planta madre (M) y 5 hijuelos de rizomas (R1, R2, R3, R4, R5). Los patrones de AFLP se conservan en las muestras de la misma planta y son diferentes comparando la planta madre y las plantas hijas, demostrando la introducción de variabilidad genética durante la reproducción asexual.

B.-Patrones de AFLP desarrollados a partir de ADN de la planta madre (M) y 5 hijuelos de rizomas (R1, R2, R3, R4, R5). Los patrones de AFLP se conservan en las muestras de la misma planta y son diferentes comparando la planta madre y las plantas hijas, demostrando la introducción de variabilidad genética durante la reproducción asexual.

Propagación in vitro

Las plantas que presentan reproducción sexual normalmente se propagan por semillas, sin embargo, las de reproducción asexual se propagan por otros medios, estacas, estolones, rizomas. Para estas últimas existen distintas metodologías para la propagación masiva in vitro, es decir en el laboratorio. Hay dos técnicas fundamentales: 1.- la organogénesis, en la cual un meristemo sirve para generar nuevas plantas mediante un proceso esencialmente artesanal, utilizando un medio definido y 2.- la embriogénesis somática, un proceso en el cual un tejido vegetal es primero convertido en un callo, que son un grupo de células indiferenciadas, que luego son llevados a desarrollar embriones, que debido a su origen a partir de una célula somática, se denominan embriones somáticos, los cuales se desarrollan originando plantas. Este ambos procesos son automatizable.

Las plantas propagadas mediante embriogénesis somática presentan muchas ventajas:

  1. Mayor Productividad: Las plantas propagadas in vitro tienen un mejor desempeño en el campo, ya que crecen más rápido y de tamaño más homogéneo, lo cual les da ventajas a la hora de cosechar. Además, requieren un menor uso de fertilizantes.

  2. Condiciones sanitarias mejoradas: Las vitroplantas están libres de virus, hongos y bacterias, lo que implica un menor uso de pesticidas en las plantaciones. Menos pesticidas y menos fertilizantes bajan los costos y mejoran las condiciones ecológicas.

  3. Suministro constante de plantas: El uso de vitroplantas hace posible obtener de manera rápida y en toda época del año grandes cantidades de plántulas. Esta disponibilidad facilita el manejo de la plantación.

  4. Pero lo más importante es que tienen una mayor productividad.

 

La Yuca (Manihot esculenta, Crantz)

Según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación), la yuca es un cultivo de primera importancia para la alimentación mundial dada su alta productividad, con la ventaja de crecer y producir en suelos pobres. La yuca es un arbusto originario de la selva tropical suramericana, que desarrolló la capacidad de acumular almidón en sus raíces, almacenando energía en un entorno altamente competitivo. Los suelos de las selvas tropicales son extremadamente pobres muy a pesar de lo exuberante de la vegetación, ya que la selva es un sistema que se mantiene a sí mismo, basado en unas condiciones ambientales constantes de temperatura y humedad, con alta radiación solar y sistemas altamente eficiente de reciclado de nutrientes.

La yuca se propaga asexualmente mediante estacas, que normalmente se producen utilizando el tallo al cosechar las raíces. Esto implica que se recicla el material vegetal, con lo cual se reciclan también virus y bacterias que pudieran estar presentes, además del hecho de que dicho material está envejecido, ya que puede ser sembrado y resembrado por muchísimas generaciones.

La consecuencia es que no se llega a los muy altos niveles de producción de que es capaz, a pesar de que actualmente la yuca es el cultivo que puede producir más almidón por hectárea. Según la FAO, los rendimientos mundiales de la yuca están en el orden de 8-13 Tm/Ha, tal como podemos observar en la Figura 2. En el caso de Venezuela los rendimientos están en 12.200 Kg/ha y en Ecuador entre 4 y 5.000 Kg/Ha.

Con el fin de masificar la producción de yuca, trabajamos en el desarrollo de un proceso de embriogénesis somática para la propagación in vitro de la yuca.

En la siguiente figura se describe gráficamente el proceso de embriogénesis somática en yuca, tomado del trabajo que realicé con Elizabeth Gámez y Mayra Osorio.

 

Diferentes etapas en el desarrollo de plantas de yuca mediante embriogénesis somática.  (A) Callo embriogénico friable (B) Embriones somáticos. (C) Embriones germinados. (D) Aclimatación en turba. (E) Plantas de siete meses en potes. (F) Plantas de 11 meses en el campo.

Diferentes etapas en el desarrollo de plantas de yuca mediante embriogénesis somática.  (A) Callo embriogénico friable (B) Embriones somáticos. (C) Embriones germinados. (D) Aclimatación en turba. (E) Plantas de siete meses en potes. (F) Plantas de 11 meses en el campo.

Una vez cosechadas las plantas micropropagadas los rendimientos obtenidos se presentan en la siguiente gráfica

 

Rendimiento por hectárea de la yuca micropropagada en la primera prueba de campo. El rendimiento promedio de la yuca en Venezuela es de 12.200 Kg/Ha

Rendimiento por hectárea de la yuca micropropagada en la primera prueba de campo. El rendimiento promedio de la yuca en Venezuela es de 12.200 Kg/Ha

 

Podemos observar que en el caso de clon 56F obtuvimos un rendimiento de 57.600 Kg/Ha que al compararlo con el rendimiento promedio en Venezuela de 12.2000 Kg/Ha nos da un incremento del 473,8%, casi 5 veces de aumento en la productividad.  Si comparamos con Ecuador, el resultado nos da 14 veces de incremento. Los cálculos económicos del cultivo de este clon nos indicaron que una hectárea generaba un ingreso mensual de 3 salarios mínimos, una herramienta para combatir la miseria.

Aplicaciones de la yuca

La yuca es una fuente abundante y barata de almidón y el almidón tiene muchas aplicaciones, como lubricante en la industria petrolera y del hierro, como fuente de biocombustibles y mezclando las raíces con la parte aérea, rica en proteína, se puede utilizar en la alimentación animal y humana.

Por ejemplo, los pastos actuales de los llanos venezolanos no permiten una ganadería intensiva, el problema comienza con los suelos que son muy pobres y no permiten que crezca mucha vegetación, esto trae como consecuencia que se puede criar una res por hectárea.  Sin embargo, utilizando yuca como forraje, que crece muy bien en esos suelos, se podría llegar hasta 65 reses por hectárea.

La Granja Urbana: Producir comida en la ciudad

El nuevo concepto de la agricultura del Siglo XXI es la granja urbana, utilizar espacios en las ciudades para la producción de alimentos, utilizando electricidad, agua potable y condiciones ambientales controladas.

Bajo esas condiciones es posible desarrollar anaqueles donde se produce comida, con varios niveles uno sobre otro e iluminación artificial.  El espacio agrícola se multiplica por 10 o 20, utilizando el mismo terreno.

Surge la pregunta, ¿Por qué utilizar electricidad y agua entubada, si el sol y el agua de lluvia son gratis?

Respuesta: por la eficiencia.

El cultivo de la lechuga, un vegetal que permite su “urbanización”, toma unos tres meses en el campo o en invernadero, con lo cual puedo tener un máximo de 4 cosechas anuales, eso en lugares donde no existe un fuerte invierno, que hace que tenga menos.  Sin embargo, en una granja urbana el proceso toma unos 32 días, con lo cual se pueden obtener unos 11,4 ciclos anuales, es decir cosechas. Incluso la producción puede ser continua.

Esto además viene acompañado de una mayor sanidad en los cultivos, no entran pestes o plagas, además de la economía en el transporte y el hecho de que puedo consumir en el almuerzo lo cosechado en la mañana.

Existe además la posibilidad de mejorar la calidad nutritiva de los cultivos utilizando la luz, fotobiología.

Las plantas no absorben todo el espectro luminoso, notablemente rebotan el verde, esa es la razón por la que casi siempre los vegetales son de este color, y utilizan predominantemente el azul (430 nm), el rojo (660 nm) y el rojo lejano (730 nm).

Con la aparición de la luces LED, se pueden tener lámparas de una longitud de onda particular, con lo cual se utiliza la electricidad solamente para general el color utilizado por la planta. También es posible automatizar el proceso, robotizándolo y tener un monitoreo constante del ambiente y el estado fisiológico de las plantas, utilizando fotografía infrarroja.  Esto permite tener un proceso completamente controlado y optimizado al máximo, aunque la optimización debe ser un proceso continuo.

 

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Para finalizar

Después de la invención de la agricultura hemos tenido dos paradigmas que han cambiado fundamentalmente la manera de producir alimentos: 1. la utilización de productos químicos, que se estableció el siglo pasado, motivado entre otras cosas por la capacidad de producir fertilizantes a partir del aire, el Proceso Haber-Bosch, y 2. la tecnología biológica que se está implementando en el presente. Ambas nos han permitido ser más eficientes en la producción de alimentos y así poder atender las necesidades de suministros de una población cada vez más creciente y más urbana. La tecnología química ha tenido consecuencias nocivas al ambiente y la salud; la tecnología biológica es más amigable, más natural, con menor impacto ambiental y en la salud. Además, tiene una mayor productividad.

En 1798 Thomas Malthus predijo que la humanidad iba a colapsar y se iba a extinguir, producto de que la población aumentaba de manera exponencial y la producción de alimentos de manera aritmética. Con estas nuevas tecnologías seguimos ganando la carrera para escapar de la predicción de  Malthus.

Para saber un poco más

  1. González, G., Alemán, S., & Infante, D. (2003). Asexual Genetic Variability in Agave fourcroydes II: Selection among individuals in a clonally propagated population. Plant Science, 165(3), 595-601.
  2. Infante, D., González, G., Peraza-Echeverría, L., & Keb-Llanes, M. (2003). Asexual genetic variability in Agave fourcroydes. Plant Science, 164, 223-230.
  3. Infante, D., Molina, S., Osorio, M., & González, G. (2007). Genetic improvement of asexually propagated plants. In R. E. Litz & R. Scorza (Eds.), Proc. Intl. Sym. on temperate fruits crops and tropical species (pp. 721-728). Daytona Beach, USA: ISHS.
  4. Osorio, M., Gámez, Elizabeth., & Infante, Diógenes. (2012). Evaluation of cassava plants generated by somatic embryogenesis in different stages of development using molecular markers. Electronic Journal of Biotechnology; Vol 15, No 4.
  5. R. Rojas, W. G., D. Esparza, B. Medina, Y. Villalobos y L. Morales. (2007). Efecto de la densidad de plantación sobre el desarrollo y rendimiento del cultivo de la yuca Manihot esculenta Crantz, bajo las condiciones agroecológicas de la Altiplanicie de Maracaibo Revista de la Facultad de Agronomía, 24(1).

 

 

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Diógenes Infante Herrera es Licenciado en Biología, (1980), Universidad Simón Bolívar, Caracas, Venezuela. Diplôme d’Études Approfondies en Microbiologie, (1983), Université Paris-Sud, Orsay, France y Doctorat en Microbiologie, (1987), Université Paris-Sud, Orsay, France. Postdoctorados: (1987-89), Roche Institute of Molecular Biology, Nutley, NJ, EE. UU. y (1989-1990) Memorial Sloan-Kettering Cancer Center, New York, NY, EE. UU. Ha sido investigador en: Núcleo Experimental de Biotecnología Agrícola, Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas-Caracas, Venezuela. Centro de Investigación Científica de Yucatán, Mérida, México. Centro Nacional de Biotecnología Agrícola, IDEA, Caracas, Venezuela. Investigador visitante, Max Planck Institute for Plant Breeding Research, Colonia, Alemania (2001). Actualmente es investigador de Alto Nivel 1, Programa Prometeo, Senescyt, Ecuador. Perfil en ResearchGate.

Resumen mensual – agosto 2017

Alexandra De Castro

 

Agosto fue un mes muy movido debido el Gran Eclipse Total Americano del 21 de agosto que produjo emoción entre científicos, divulgadores y público en general. Y por supuesto que varios divulgadores de la Red escribieron sobre el evento.

  1. Martín Monteiro, en su blog, hizo un reportaje muy completo sobre el eclipse del 21 de agosto de 2017. Léelo completo en su site: Lo que nos deja el gran eclipse solar 2017.
  2. En Primer Fotón, Francisca Concha nos explica elementos básicos de la astronomía de los eclipses. Léelo completo en su site: AstroBásicos #5: Eclipses de Sol.
  3. En Cosmotales, Santiago Vargas, nos recuerda que para entender a los eclipses hizo falta la ciencia. Léelo completo en su site: Un gran eclipse de Sol.
  4. En Ciencia al Alcance, Ronald Rivas nos cuenta sobre algunos aportes científicos que han ocurrido gracias y durante los eclipses, y nos muestra cómo es posible mirarlos desde casa en un papel agujereado. Léelo completo en su site: Un nuevo eclipse de Sol nos acompaña.
  5. En Atronews, Carlos Feinstein nos trae un interesante podcast sobre Marte desde el punto de vista científico y del imaginario cultural. Escúchalo completo en su site: Marte, el planeta que nos atrae.
  6. En Zemiorka, Gabriel García nos deleitó con un gran video y un pequeño texto sobre la impresionante mancha roja de Júpiter y su relación en tamaño con la Tierra. Míralo completo en su site: La gran mancha roja de Júpiter a escala terrestre.
  7. Alexis Rebolledo, en su blog, muestra un estudio en el que se observa un mejor funcionamiento cognitivo de la mujer en los años de la madurez en los países con igualdad de género. Léelo completo en su site: Las mujeres muestran una ventaja cognitiva en los países con igualdad de género.
  8. En Aficienciando, Guillermo Chile, tiene un recuento histórico científico sobre las erupciones del volcán Chaitén. Léelo completo en su site: Un “nuevo” domo en el volcán Chaité.
  9. Entre lo más leído de Revista Persea tenemos el artículo de Luis Miguel Montilla sobre paleontología en Venezuela, una muy interesante pero también muy reciente disciplina de investigación en la región. Léelo completo en su site:  Descubriendo las bestias de la Venezuela prehistórica.
  10. En Ciência em Revista, Germana Barata nos habla sobre la influencia de las novelas en la cultura brasilera, en particular en el consumo de cosméticos. Léelo completo en su site: Novelas protagonizam consumo de cosméticos e estilos de beleza em mulheres.
  11. Chile Científico debuta con su artículo más leído en la Red para agosto, nada menos que sobre el origen de la vida, extremófilos y astrobiología. Autora: Macarena Rojas-Abalos. Léelo completo en su site: Chile: un laboratorio para entender la vida.