Cronobiología aplicada a la educación y el trabajo

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Aportes de la Mesa Redonda “El reloj en la sociedad”, en el LASC, realizado en Colonia del Sacramento, Uruguay.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                       En el marco del XV Simposio Latinoamericano de Cronobiología (LASC), se llevó a cabo en nuestro país la Mesa Redonda “El reloj en la sociedad“, en la que se expusieron al público en general diversas investigaciones que sirvieron de insumo para la aplicación de políticas sociales en diferentes países de la región.

La Mesa, que estuvo coordinada por el doctor Diego Golombek, de la Universidad de Quilmes (Argentina), fue inaugurada por el intendente de Colonia, Carlos Moreira, y el rector de la Universidad de la República, Rodrigo Arim.

Arim destacó el esfuerzo colectivo de la comunidad académica uruguaya de cronobiología para la realización de este congreso y remarcó que es fundamental contarle a la sociedad por qué es importante la inversión en ciencia para el desarrollo de nuestro país.

No hay buena ciencia aplicada sin ciencia básica que tenga también buenas simientes en las sociedades. Los países no se desarrollan sin ciencia básica, no se desarrollan sin capacidad de generar conocimiento en general, conocimiento guiado por la curiosidad, por las inquietudes más relevantes del cuerpo científico en estas áreas.
La cronobiología aporta elementos constitutivos para pensar políticas, y eso es vital para transmitirle a la sociedad la importancia y relevancia de impulsar la inversión necesaria. Es bien relevante que intentemos comprender que la ciencia básica incide directamente en la vida cotidiana y en la formación de políticas”, agregó Arim.

La primera exposición estuvo a cargo de Pablo Chavarría, gerente de unidad técnica de alumbrado público de la Intendencia de Montevideo, que expuso sobre las intervenciones lumínicas que respetan el reloj biológico.

Chavarría contó que la Intendencia de Montevideo firmó un convenio con la Facultad de Ciencias para evaluar el efecto de la calidad de luz artificial exterior sobre la salud pública.

Dijo que el objetivo es promover la redacción de recomendaciones específicas para mitigar los efectos nocivos del alumbrado público, especialmente led, sobre los ritmos biológicos de la población. El acuerdo incluye también la evaluación de su impacto en los ritmos biológicos humanos y en determinados monitores biológicos seleccionados por medio del estudio de los efectos de la iluminación en canchas de fútbol de la periferia de Montevideo.

Por su parte, Andrea Pattini, directora del Instituto de Ambiente, Hábitat y Energía de la Universidad de Mendoza (Argentina), habló sobre cómo se puede intervenir en el ambiente a través de la luz.

Pattini explicó que en el origen, el hábitat se iluminaba con luz natural, algo que se perdió luego de la aparición de la iluminación artificial eléctrica. “Nos independizamos del medioambiente natural en términos lumínicos y nos empezamos a acostumbrar a poner luces artificiales en todos los espacios”, explicó. Sin embargo, aclaró que luego de la primera crisis petrolera, hubo un redescubrimiento de la luz natural para iluminar el hábitat dentro de la arquitectura y el diseño.

La científica agregó que en Latinoamérica predominan los cielos soleados, lo que hace que tengamos una irradiancia solar muy elevada.

Tenemos en nuestro diseño de hábitat evitar esa fuerte potencia de la luz solar directa que trae consigo el sobrecalentamiento de los espacios. El secreto de intervenir un hábitat para usar luz natural durante el día, es redirigir el sol, cambiarlo de posición. Nosotros tenemos una estación que mide minuto a minuto irradiancia, iluminancia directa y difusa. Y tenemos valores altísimos, 60 Mil lux en invierno, 120 Mil lux en verano. El lux es la unidad de medición de la iluminación, y para hacer una tarea de lectura y escritura, se necesitan alrededor de aproximadamente 500 lux”, detalló.

Pattini destacó el “enamoramiento” excesivo del vidrio, que en climas soleados tienen el efecto del deslumbramiento y se ven obligados a utilizar blackout, y a su vez, prender la luz artificial para iluminarse.

Otro problema que resaltó la experta para el ahorro de energía, es la hora oficial de los países con respecto a su huso horario.

Teníamos edificios escolares donde habíamos calculado que íbamos a tener una autonomía de iluminación natural para esas aulas importante, y para el huso horario -3, que es el nuestro, teníamos un consumo por aula, por periodo de uso, de 104 kilovatios/hora. Pero si estuviéramos en el huso horario que nos correspondería a Mendoza, nuestro ahorro sería muchísimo más grande.
Un ejemplo, los chicos entran al aula antes de las 6:30 hora solar. Nosotros estamos casi dos horas corridos en relación al mediodía solar. Pero no estamos solos en esto, el mundo entero está confundido con el huso horario”, expresó.

La mesa continuó con la intervención Claudia Moreno, de la Universidad de San Pablo, (Brasil) quien abordó el tema del ajuste de los turnos de trabajo al reloj biológico.

Moreno estudia hace más de treinta años lo que se define como “trabajo en turnos” y “trabajo nocturno”.

Moreno dijo que actualmente no hay registros específicos de cuántas personas trabajan en estos esquemas, ya que en muchos países el trabajo nocturno es informal. Agregó que se estima que un 20% de la población activa mundial trabaja en algún tipo de esquema laboral que involucra la noche.

La científica remarcó que el gran problema para estos trabajadores es estar expuestos a luz artificial de noche, y tener que dormirse y despertarse en horarios distintos a los que marca naturalmente nuestro reloj biológico. Moreno marcó tres factores principales que afectan a los trabajadores nocturnos: la ruptura circadiana, la restricción del sueño y el desalineamiento con la vida social.

Moreno agregó que en junio de este año la Organización Mundial de la Salud (OMS) reunió a científicos de varios países para discutir si el trabajo nocturno podría causar cáncer.

Yo formé parte de esa reunión en la que se llegó a la conclusión de que todavía no tenemos una completa evidencia en humanos de que el trabajo nocturno cause cáncer. El principal causante de cáncer sería el tabaquismo. En el caso del trabajo nocturno se dice que está asociado a cáncer principalmente de mama, de próstata y colorrectal. Existe un grado de certeza de que el trabajo nocturno es carcinogénico, pero no sabemos cuántas noches hay que trabajar para aumentar el riesgo de cáncer, como si sabemos del cigarro. Esa información es la que nos falta hoy. Pero la OMS clasifica el trabajo nocturno como cancerígeno y eso va para los países que pueden aplicar políticas públicas”, expresó.

La siguiente expositora fue Juliana Leone, de la Universidad de Quilmes (Argentina) que se centró en la interacción del sueño adolescente con los turnos liceales.

Leone hizo referencia a los estudios científicos de varios países que demuestran que los ritmos circadianos de los adolescente están desincronizados respecto a los horarios escolares.
Recordó que el marcador conocido como `cronotipo´, se determina por el punto medio que existe entre el horario en que nos acostamos y el que nos levantamos. También subrayó que es importante medir el cronotipo principalmente en los días libres, ya que se ajusta mejor a nuestras preferencias de nuestro reloj biológico.

En la adolescencia, el sueño de los adolescentes se retrasa y comienza más tarde, y sin embargo, del otro lado, tenemos los horarios escolares que presionan de alguna manera el sueño y hacen que este sueño en los adolescentes sea inadecuado, y que las horas de sueño sean menores a las que deberían ser”.

Leone repasó el concepto de jet lag social, que definió como la diferencia entre el punto medio del sueño en días libres con respecto al punto medio del sueño en días hábiles. “El jet lag social es una indicación de que estamos durmiendo en horarios inapropiados en días de semana”, agregó.

La científica contó que según diferentes estudios, principalmente en los EE.UU, los adolescentes deberían dormir como mínimo ocho horas, y un promedio de nueve horas por día. Sin embargo, los horarios escolares no se amoldan a esta realidad cronobiológica, lo que hace que los adolescentes tengan un sueño inadecuado e insuficiente. Esto está asociado con distintos problemas de salud física y mental, como la obesidad, ansiedad, depresión, tabaquismo, y problemas de rendimiento académico y cognitivo.

Estamos estudiando dos grupos del turno matutino que comienza a las 7:45 de la mañana, uno de primer año (jóvenes de 13 o 14 años) y otro de quinto año (17-18 años). Y podemos ver que la mayoría duermen menos de ocho horas. Cuando digo la mayoría, digo más del 90%. Encontramos que en estos alumnos que van al turno matutino, los niveles de jet lag social son altísimos, tienen cerca de cuatro horas de jet lag social. Realmente hay que hacer algo para que esto no siga ocurriendo” remarcó.

Leone dijo que como medida para mejorar esta problemática, además de cambiar el horario de las clases, podría aplicarse una mejor distribución de las materias, y marcó como un problema que los exámenes sean a primera hora de la mañana. Por último resaltó la importancia de realizar estudios científicos a nivel local, porque se deben analizar las costumbres sociales características de cada lugar a la hora de determinar problemáticas vinculadas a temas cronobiológicos.

Cerrando la Mesa “El Reloj Biológico en la Sociedad”, estuvo John Ewer, profesor de la Universidad de Valparaíso (Chile), y responsable de un proyecto de ley que está siendo discutido en el parlamento chileno para regular el huso horario de ese país.

Ewer hizo referencia a los factores que afectan el jet lag social, como el cambio de hora en primavera y otoño. Dijo que al otro día de adelantar el reloj una hora en su país (Uruguay y Argentina no cambian más sus horarios) se registran más accidentes de tránsito, y subrayó que hay datos que señalan un aumento significativo en ataques al corazón.

Eliminar el cambio de horario es la primera recomendación, porque este causa un aumento agudo del jet lag social, afectando la salud y el desempeño. Y el segundo es el huso horario. A Chile le corresponde el huso horario -5, y sin embargo tiene -3. Esto significa que si el sol se levanta a las siete de la mañana en Perú, en Chile no se levanta hasta las nueve. Y eso hace que si en Perú una persona se despierta en un día libre a la misma hora que en un día laboral, en un día similar en Chile, la persona termina con un déficit de sueño. Por lo tanto, la recomendación es elegir el huso horario con el cual se levanta temprano”, concluyó.

Texto: Alexandra Perrone

Fotos: Malú Gago. Foto principal: de izquierda a derecha: Juliana Leone, Claudia Moreno, Andrea Pattini y John Ewer.

Escuchar el informe:


 

De izquierda a derecha: Bettina Tassino, Ana Silva, Juliana Leone, Pablo Chavarría, Diego Golombek, Andrea Pattini, Rodrigo Arim, Pablo Torterolo y John Ewer.

 

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Nobel de Física distinguió a descubridores de primer exoplaneta

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“Muchos de estos exoplanetas no son muy distintos de La Tierra”, dijo Julio Ángel Fernández.                                                                                                                                                                                                                                                                                                 El premio Nobel de Física distinguió a los investigadores Michel Mayor y Didier Queloz, por el descubrimiento de planetas fuera del sistema solar, los exoplanetas, y James Peebles, por sus teorías cosmológicas. “Muchos de estos exoplanetas no son muy distintos de La Tierra; uno puede especular con que en alguno de ellos pueda existir vida”, dijo en SobreCiencia el astrónomo e integrante de la Academia Nacional de Ciencias Julio Ángel Fernández.

Los exoplanetas, explicó Fernández, son planetas externos al sistema solar y que orbitan en torno a otra estrella. Mayor y Queloz descubrieron el primero en 1995. El planeta que descubrieron es mucho más grande que La Tierra pero los que se detectaron posteriormente —ya cerca de 4000— tienen dimensiones parecidas a nuestro planeta.

La distancia a los exoplanetas hace que solo se tengan sobre ellos conocimientos muy básicos, como la órbita y la distancia que los separa de la estrella en torno a la que orbitan. A partir de esos datos se pude calcular la radiación que reciben y luego la temperatura que podrían tener.

La investigación de Peebles, por su parte, describe de qué está constituido el universo a partir del big bang. “La materia que observamos nosotros, las estrellas, las galaxias, es solo una parte de la composición del universo; también hay materia y energía oscuras”, que son el 95% del universo”, comentó. “No se tiene ni idea de qué compone esa materia escura”, dijo Fernández.

 

Texto y foto: Web Radio Uruguay

Entrevista: Gustavo Villa


Cronobilogía aplicada a la educación: en Seatle (EE.UU) el atraso de la hora de comienzo de clases dio resultados positivos

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Investigaciones académicas de cronobiología fueron aplicadas al sistema educativo. Entrevista a Horacio de la Iglesia.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                En Seatle (Estados Unidos), donde vive desde hace años, el investigador Horacio de la Iglesia logró que se escucharan los resultados de su trabajo en cronobiología y la entrada a la educación secundaria se retrasó una hora. “Después de muchos años logramos que retrasaran una hora el secundario. Es el distrito más grande de Estados Unidos que ha hecho ese cambio y llevó mucho diálogo”, repasó.

El investigador, que ahora está en Colonia para participar de una actividad académica, recordó que los estudiantes que mejor duermen son los que mejor rinden y agregó que los que mejor duermen son aquellos a los que se les permite entrar a la escuela más tarde.

Si se obliga a los adolescentes a empezar a las 7.30, se interrumpe un sueño que biológicamente empieza más tarde. “Es muy difícil para un adolescente estar en condiciones óptimas de aprender a esa hora de la mañana”, agregó. Dormir más no solo es bueno para adquirir información sino para almacenarla, sostuvo.

Agregó que el problema, que es biológico, se ha visto agudizado por el problema social de las pantallas hasta altas horas de la noche. “Estar hasta tarde estimulado por la pantalla agrava el problema biológico”, dijo y comentó que los adolescentes del Río de la Plata son más tardíos que en otras sociedades desarrolladas.

Habló además del miedo y la ansiedad. Si bien son respuestas fundamentales desde el punto de vista biológico, el sistema que responde al miedo está sobreestimulado en nuestra sociedad por el estrés continuo, dijo. Lo que hace el estrés es estimular ese centro que ancestralmente respondía a miedos más reales e interferir con los procesos cronobiológicos normales, sostuvo.

Texto: Web Radio Uruguay

Entrevista: Gustavo Villa


Uruguay aumenta producción de carne sin aumentar gases de efecto invernadero

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Investigaciones de la Facultad de Agronomía han desarrollado tecnología de aprovechamiento de pradera, dijo Oyhantçabal.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           Uruguay viene aumentando progresivamente la cantidad de carne que produce por hectárea sin que aumenten las emisiones de gases de efecto invernadero, destacó en SobreCiencia el coordinador de la Unidad Agropecuaria de Sostenibilidad y Cambio Climático del Ministerio de Ganadería, Walter Oyhantçabal.

Las emisiones de ganadería explicó Oyhantçabal, son de carácter biológico, naturales a la condición de rumiantes, que les permite trasformar el pasto en proteínas de alto valor biológico. “Estamos usando los animales para cosas que son buenas, transformar la celulosa en proteínas”, amplió. Agregó que se cuenta con la tecnología para mejorar la relación entre producción y emisión.

Destacó que los pastizales de la región son de los mejores del mundo, entre otras características, porque tienen capacidad de recuperarse tras eventos climáticos extremos. Agregó que a partir de trabajos de la Facultad de Agronomía, en el que también participan el Ministerio y del INIA, se han desarrollado propuestas tecnológicas que, además de reducir las emisiones, tienen otros beneficios para el ecosistema.

Presentar los sistemas que se viene desarrollando en Uruguay para avanzar hacia las metas de mitigación y adaptación al cambio climático, será uno de los objetivos de la delegación que represente al país en la Cumbre del Cambio Climático, COP 25. El evento se realizará en diciembre en Chile.

Texto y foto: Web Radio Uruguay

Entrevista: Gustavo Villa


Llega a Uruguay el XV Simposio Latinoamericano de Cronobiología

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Tendrá una mesa de diálogo abierta dónde se expondrán investigaciones con un importante impacto social en distintos países de Latinoamérica.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                            Del 7 al 11 de octubre se llevará a cabo en Colonia del Sacramento el XV Simposio Latinoamericano de Cronobiología (LASC).
El encuentro, que se realiza por primera vez en Uruguay, reunirá a científicos latinoamericanos expertos en cronobiología y neurobiología del sueño.

SobreCiencia conversó con los presidentes del Comité Organizador del LASC, los doctores Ana Silva (Profesora Agregada Gdo. 4, Laboratorio de Neurociencias, Facultad de Ciencias-Udelar) y Pablo Torterolo (Profesor Agregado del Laboratorio de Neurobiología del Sueño, Departamento de Fisiología, Facultad de Medicina- Udelar), quienes destacaron la importancia de realizar este congreso en Uruguay.

Silva dijo que la cronobiología -disciplina que estudia los ritmos biológicos del organismo y su adaptación ante los cambios cíclicos del entorno- es transversal y admite aproximaciones muy diversas que van desde lo molecular hasta implicancias sociales y de salud, por estar “viviendo en contra de nuestro reloj biológico”.

Estos congresos generalmente nuclean e integran todas estas miradas. Vamos a tener miradas desde aspectos ecológicos, ya sea de animales silvestres, como del funcionamiento en términos temporales de ecosistemas, miradas micro a nivel molecular, miradas electrofisiológicas, celulares, neuroquímicas, y también sistémicas, enfocadas en el ser humano y su impacto en la vida cotidiana”, expresó.

Agregó que el grupo latinoamericano de cronobiología se formó a fines de la década del 80, por investigadores pioneros en temas cronobiológicos, fundamentalmente de Argentina, México y Brasil.

Esos fueron los iniciadores de este grupo, personas a su vez formadas en el exterior que traían los temas de cronobiología, de ese reloj biológico que necesitaba ser caracterizado en su funcionamiento básico, y ha sido un grupo increíblemente unido, que persiste por más de 30 años, organizado en base a un decálogo de funcionamiento, un poco como sui géneris o informal, sin nunca quererse convertir en una sociedad formal, y ni siquiera en un capítulo formal de la Sociedad Internacional de Ritmos Biológicos. Pero a su vez, está en estrecha relación con la comunidad internacional, siendo motor del desarrollo de distintos grupos de investigación tanto en cronobiología como en sueño en distintos puntos de Latinoamérica”, explicó Silva.

“Este grupo es un grupo entrañable de personas con gran vocación entre los que se destacan el Prof. Luiz Menna-Barreto de la Universidad de San Pablo, el Prof. Raúl Aguilar Roblero de la UNAM en México; y quienes eran jóvenes pero se transformaron en líderes inmediatamente, como Diego Golombek (Universidad de Quilmes-Argentina), Horacio de la Iglesia (Universidad de Washington-EE.UU) y Fernanda Ceriani (Instituto Leloir-Conicet- Argentina)”, señaló.

El congreso comenzará con dos conferencias inaugurales a cargo de Luiz Menna Barreto, una por la celebración de los 30 años del LASC, y otra que invita a los expertos a la reflexión, titulada“¿Qué vamos a hacer cronobiólogos latinoamericanos en el futuro cercano?”.
Al respecto, Silva dijo que la investigación cronobiológica en Latinoamérica es competitiva y de gran nivel, y cuenta con las herramientas para trabajar y aportar a la comunidad científica mundial.
Hay muchísimos aspectos en los que yo entiendo que Latinoamérica tiene ventajas relativas para algunos estudios cronobiológicos. Muchas veces llamamos la atención por algunos modelos animales de nuestra fauna silvestre que pueden aportar muchísimo sobre cómo funciona el reloj en condiciones naturales. Y yéndonos a aspectos de la cronobiología humana, hay importantes y muy reconocidos trabajos en Argentina y Brasil con poblaciones humanas que viven sin iluminación eléctrica, en condiciones naturales respecto a nuestra vida ancestral, y es muy ventajoso poder estudiar cómo son los ritmos en esas condiciones comparados con la vida urbana, que hoy nos ha distorsionado mucho el funcionamiento del reloj biológico. Además hay laboratorios de gran porte en distintos centros latinoamericanos que abordan los temas que hoy están en discusión en la disciplina de cronobiología”, apuntó.

Por su parte, el Dr. Pablo Torterolo destacó que la idea del LASC es tratar de buscar puntos en común para colaborar en la investigación, la generación y la transmisión de conocimiento, tanto en el ámbito docente universitario, como en general.
Explicó que este evento apuesta a las nuevas generaciones de investigadores en cronobiología y sueño, ya que brinda la oportunidad de conectar a los jóvenes con la comunidad internacional  para la formación de interacciones científicas.
Anunció que previamente, y en forma paralela al LASC, se desarrollará la Escuela Latinoamericana de Cronobiología y Sueño, que tendrá dos módulos. Uno será de capacitación práctica con profesores extranjeros y locales en Montevideo; mientras que el segundo módulo será en Colonia del Sacramento, y abarcará conferencias magistrales de profesores internacionales, una sesión de “Conozca a los expertos”, una presentación de pósters y las sesiones de Data Blitz, para el ejercicio de presentaciones orales muy breves.

Este es un hito muy importante para nosotros para mostrar nuestro trabajo al resto de América Latina y buscar puntos en común para hacer proyectos de investigación a futuro”, explicó.

Esta nueva edición del LASC, tendrá la particularidad de contar en su última jornada con una instancia abierta al público denominada “El reloj en la sociedad“, donde se expondrán investigaciones que sirvieron de insumo para la aplicación de diversas políticas sociales en diferentes países de la región.

Queríamos hacer un cierre aportando algo directo a la sociedad, dónde se van a tocar temas de interés general, abierta para la gente que quiera saber más. Para eso hemos invitado a científicos importantes que van a hablar sobre temas en los que los ritmos biológicos son muy fundamentales, tanto para la salud como para políticas sociales”, agregó Torterolo.

La mesa estará coordinada por el Dr. Diego Golombek de la Universidad de Quilmes (Argentina), quien hablará sobre “El propósito de la investigación circadiana translacional”
También contará con las siguientes conferencias:
“¿Debemos tomar en cuenta la investigación cronobiológica para el diseño de políticas de alumbrado público?”, a cargo de Pablo Chavarría, Intendencia de Montevideo.
“Intervenciones lumínicas que respetan el reloj biológico”, Andrea Pattini, Universidad de Mendoza, Argentina.
“El ajuste de los turnos de trabajo al reloj biológico”, Claudia Moreno, Universidad de San Pablo, Brasil.
“La interacción del sueño adolescente con los turnos liceales” Juliana Leone, Universidad de Quilmes, Argentina.
“Cambiando el tiempo chileno”, John Ewer, Universidad de Valparaíso, Chile.

La invitación es para el próximo viernes 11 de octubre de 17:30 a 19:00 horas en el Hotel Mirador de Colonia del Sacramento, Av. Roosevelt 381.

Líneas actuales de investigación en cronobiología y sueño

Las líneas de investigación que están desarrollando en cronobiología las Dras. Ana Silva y Bettina Tassino (Profesora Adjunta Sección Etología, Facultad de Ciencias-Udelar), están enfocadas a evaluar las influencias ambientales y sociales en el reloj biológico, y para eso utilizan diversos modelos, que van desde peces, hasta seres humanos.

En seres humanos tratamos de buscar en esa especie de trilogía entre las preferencias circadianas individuales, las influencias de la luz como sincronizador de ese reloj, sobre el funcionamiento y los patrones de sueño de la población. Y con esa guía hemos encontrado muchos modelos experimentales para hacerles preguntas bastantes parecidas.
Una herramienta muy ventajosa para trabajar en esto, son los turnos. Los turnos de trabajo, recién estamos empezando una línea incipiente con los trabajadores de Ancap. También con los turnos de estudio, donde tenemos dos lineas de investigación, una que trabaja con los estudiantes liceales y otra con los bailarines de la escuela de formación del Sodre”, dijo Silva.

La científica adelantó también que Ignacio Estevan, que hizo su maestría estudiando los cronotipos de alumnos del Liceo Nº10 de Malvín, se propone para su doctorado estudiar diferentes mecanismos, investigando por ejemplo los niveles de atención durante el mismo turno en relación con el cronotipo de cada estudiante. Actualmente trabaja también con alumnos del Liceo Nº63, siempre con el apoyo del Consejo de Educación Secundaria (CES).

Por su parte, Pablo Torterolo explicó que su grupo está dedicado al estudio de los ritmos eléctricos cerebrales, denominados “ritmos ultradianos” y cómo éstos cambian durante el sueño REM.

El ciclo sueño-vigilia es un ritmo circadiano que tiene un período de un día. Tenemos un episodio de sueño por día, por más que uno pueda dormir una siesta. Después además de ritmo circadiano de un día hay ritmos más lentos y más rápidos. Por ejemplo, en el sueño nocturno hay ritmos ultradianos, la persona durante el sueño pasa del sueño lento al sueño REM y ese ciclo se repite entre 4 y 5 veces por noche. Después, para todo lo que es la neurofisiología del sueño, durante la vigilia y el sueño hay grandes cambios de la actividad eléctrica cerebral”, detalló.

Muchos autores consideran el sueño REM como un modelo natural de psicosis, porque nuestro cerebro funciona durante el sueño REM con ciertas características que se ven en la psicosis, por ejemplo, en la esquizofrenia. Entonces estamos estudiando eso y comparando con modelos farmacológicos de psicosis, entendiendo que eso nos puede dar una pista de qué está pasando en esta patología”, anunció.

Texto: Alexandra Perrone