Publicado en Ciencia al alcance.
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Un estudio que estuvimos revisando esta semana trataba del uso del español como lenguaje científico. Apoyados por la empresa “Telefónica” los autores hicieron un concienzudo trabajo analizando el devenir de nuestra lengua en esta área del conocimiento. A gran distancia de otras ramas como la literatura e incluso la diplomacia, las ciencias básicas son un coto casi exclusivo del inglés en el que dificilmente haya espacio para que otros idiomas puedan jugar un rol importante, y mucho menos para que pretendan discutir este papel.
Eso ha llevado a que las revistas científicas estipulen como uno de sus requerimientos que los autores incluyan un resumen en inglés para darle visibilidad a las investigaciones. Y hoy es común que incluso las revistas editadas en latinoamérica admitan trabajos escritos en inglés, lo que ayuda a su expansión y facilita la divulgación rápidamente.
El español es una lengua de gran importancia e influencia en el mundo moderno, hermosa, y que ha aportado grandes obras al conocimiento universal a lo largo de los siglos, pero debemos admitir que en la ciencia, sobre todo en las ciencias básicas es primordial aprender a comunicarnos en inglés, una lengua que también ha sabido ganarse el rol de franca, y que difícilmente sea desplazada en el futuro de su papel comunicador principal en la ciencia.
