Publicado en Ciencia al alcance.
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Que la tecnología cada día que pasa se hace más importante en nuestra vida, es una realidad difícil de refutar y contradecir. Cada día que pasa la ciencia y la tecnología cambian nuestro mundo. Como todo cambio genera resistencia, muchas personas hablan de que la tecnología está acabando con las relaciones sociales, la familia, las conversaciones, la lectura y los juegos infantiles. En las redes sociales (si, en esos espacios que existen gracias a la tecnología) muchas personas declaran orgullosas que su infancia fue feliz porque no tenían celular.
Un área que muchos consideran la antítesis de las ciencias, como lo son las artes, han sido particularmente beneficiadas con el avance de la tecnología. El cine en solamente un siglo ha evolucionado grandemente. La fotografía se democratizó gracias a la tecnología digital. La literatura ha tenido un boom, ahora que una persona puede cargar en su mano toda una biblioteca, con ayudas para traducción y diccionarios al alcance de un click.
Incluso el teatro ha pasado a otro nivel, con presentaciones que mezclan audio, video, personas y mobiliarios como nunca antes se había visto. Además que los avances en materiales y técnicas permiten restaurar y preservar de mejor manera obras del pasado. Al igual que el cubrir las necesidades básicas permitió a la alfarería pasar de utilitaria a artística, y a los artesanos convertirse en artistas, la mejora en la tecnología está llevando al mundo, incluidas las artes, a estados impensables hace apenas 50 años.
Por ello somos firmes creyentes en las bondades de la ciencia y la tecnología como expresión de la humanidad.
