El señor y la señora McClintock querían un niño. Ya tenían dos hijas y esperaban con ansias que su tercer hijo fuera hombre, pero el destino quiso otra cosa. El 16 de junio de 1902 la señora McClintock dio a luz … Seguir leyendo →
from El Efecto Rayleigh http://ift.tt/1UpvuJb
via IFTTT
